La esencia del jazmín es el alma de muchos perfumes de lujo y, junto con la rosa, la flor más utilizada en perfumería. 

Para los chinos significa la dulzura femenina; en el arte medieval se asociaba con La Virgen y los hindúes lo llamaban “claro de luna de los bosques”. Una flor con un aroma dulce e intenso y con una presente de poesía y amor que hace que su esencia sea la protagonista de muchas de las fragancias más sofisticadas

Etimológicamente el nombre de 'jazmín' deriva del árabe clásico yàsamìn y quiere decir “regalo de Dios.  

Para elaborar los perfumes se extrae la esencia concreta del jazmín a partir de la cual se obtiene la esencia absoluta mediante el lavado con alcohol. 

Sus flores son mayoritariamente blancas, -aunque hay algunas especies amarillas y rojizas- y son hermafroditas. Están compuestas por un cáliz con cinco pétalos y dos estambres. Su fragancia es intensa y de un aroma muy dulce.