Soplando velas

Soplando velas

04 de abril de 2018

Después de las vacaciones de Semana Santa, toca volver a la realidad. O no.  Estos días de desconexión han sido geniales, un poco de esquí, otro poco de paseos rurales…, ¡un verdadero lujo para olvidar, durante un rato, el ritmo de la capital! Hemos disfrutado como nunca con buenos amigos y con la familia. Y... ¡que siga la fiesta!

Aunque ahora toca volver a ponerse manos a la obra en este sprint final hasta el verano, tengo mis trucos para que no se haga muy cuesta arriba. Y es que el cumple de Nicolás está a la vuelta de la esquina y he decidido alargar las vacaciones (aunque solo sea psicológicamente). Vamos, en otras palabras, no voy a cambiar el chip, que así la celebración será mucho mejor.

Qué tendrá soplar velas..., es realmente especial. Solo se hace una vez al año. En tu tarta favorita, o en donde sea, pero hay que soplar. Y lo cierto es que me gustan más las velas de los demás que las mías, seguro que a algunos os pasará lo mismo.

Este viernes es el gran día que tengo marcado en mi calendario. Y por más que intento ser previsora, todos los años me pasa lo mismo. Y es que, a lo largo de los meses, se me ocurren un montón de ideas para un regalo y un millón de planes para celebrarlo, pero luego llega abril y se me olvida todo. ¿No habéis tenido esa sensación de querer recordar algo que pensasteis en su día? Y sin éxito...

Para que este año no me volviese a pasar, he ido escribiendo todo en un cuaderno, porque sí, a veces soy de papel y lápiz. Y, cuando llegue la fecha, solo tendré que seguir los pasos que he ido anotando.

Cuadernos

Una lista de regalos, cosas originales que veo en los escaparates, recomendaciones de algunas amigas..., muchos restaurantes por descubrir y algún que otro plan diferente. Tiendas, ideas...

Viendo que la fecha está al caer, me he decantado por regalarle algo de ropa y una fragancia que sé que le encanta. La descubrimos en ABANUC Salesas y no sabéis qué cara se le quedó al olerla. Simplemente, a los amantes de los toques cítricos (más allá de un buen gin-tonic), os animo a que la descubráis.

Es el Eau de Toilette L’Ombre dans l’Eau de diptyque. ¿Sabes cómo huele un campo verde surcado por un río? El toque botánico, casi cítrico, de las grosellas, se funde con la calidez y la intensidad de la rosa búlgara. Es agridulce, con personalidad, única.

L'Ombre dans l'Eau

Este día será genial y, además, cae en viernes. ¡No se puede pedir más! Tengo pensado un sitio ideal para cenar y, para después, aunque haya sido previsora, seguro que acabaremos improvisando hasta brindar con una copa, o con dos.

¡Y que no falten las velas! Aunque no esté en mi derecho porque no es mi cumpleaños, yo también voy a pedir mi deseo. O varios, que los soñadores sabemos que, para esto, no hay ningún límite.

Soplo para seguir soplando velas juntos muchos años más, soplo para que sigamos disfrutando de las pequeñas cosas como hasta ahora. Soplo por sus sonrisas, sus éxitos y por todo el futuro y lo bueno que viene por delante. Por eso y por mucho más, "¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz!".




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